España rechaza el "semáforo nutricional" utilizado en el Reino Unido porque puede inducir a confusión

Italia, España, Grecia, Portugal, Eslovenia, Chipre y Croacia, se oponen a este sistema al considerar que no ofrece una información correcta y que podría distorsionar la competencia en el mercado interno.

España rechaza el "semáforo nutricional" que aplica Reino Unido para clasificar los alimentos por su contenido en grasa, azúcar o sal, ya que puede confundir al consumidor, señaló la ministra española de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina.

La titular española indicó que el país "no está de acuerdo", con este tipo de "semáforos", que clasifican con un color rojo, amarillo o verde a los alimentos, por ser más o menos saludables, en función de su contenido en grasa, azúcar o sal.

Ese instrumento, consideró, "puede llevar a la paradoja de que el aceite de oliva, por ejemplo, que es aceite y por lo tanto el contenido de grasas es importante, tenga una etiqueta que no le corresponde, cuando están científicamente probadas sus bondades para la salud".

También puede llevar a un etiquetado erróneo, según la ministra, del vino, que también contiene azúcares.

Asimismo, indicó, "por este contenido de azúcares puede ser etiquetado como más saludable un refresco, por ejemplo, que un zumo natural", dijo la ministra.

"En estas condiciones, creemos que aparte de la distorsión que pueda tener o la confusión que pueda inducir a los consumidores, también es una ruptura de la unidad de mercado", dijo la ministra, que recordó que "una de las fortalezas de las que disponemos en la UE es el mercado único, que todos debemos respetar".

Por ejemplo, puede hacer que una botella de aceite lleve una luz roja por ser un producto graso, mientras que una coca-cola light sea catalogada con otra verde, por tener poco azúcar.

El grupo de países que se opone al semáforo pedirá a la Comisión Europea, que ha comenzado a analizar ese posible impacto, que informe sobre el estado de situación.